Esta es la historia de alguien realmente extraordinario, alguien que durante años fue capaz de sanar a miles de personas ya desahuciadas con instrumentos oxidados y sin anestesia de ningún tipo, un persona sin estudios de medicina previos, alguien humilde capaz de los más grandes prodigios según los medios de comunicación de su época, alguien que decía ser "guiado" por los espíritus en cada una de sus operaciones... Esta es la fascinante historia de José Pedro de Freitas, Zé Arigó.
En la ciudad brasileña de Congonhas Do Campo, todos esperaban ya el trágico desenlace. El sacerdote de la zona imponía la extremaunción a la mujer, mientras familiares y amigos se iban despidiendo de ella. Pero de repente, uno de los asistentes salió corriendo de la habitación regresando a los pocos segundos con un gran cuchillo en sus manos, ordenó a todo el mundo que se alejara de la cama y rápidamente introdujo el enorme cuchillo en la vagina de aquella mujer. Tras remover una y otra vez de manera salvaje aquel improvisado "bisturí" en el cuerpo de la infortunada paciente, introdujo su mano para extraer de sus entrañas un tremendo tumor del tamaño de un pomelo...



