En medio del azul profundo del mar Egeo, la isla de Santorini, con sus casas blancas encaramadas a acantilados y sus puestas de sol que parecen incendiar el cielo, guarda un secreto bajo sus cimientos: uno de los desastres naturales más catastróficos de la historia antigua. Lo que hoy es un paraíso turístico fue, hace unos 3.600 años, el epicentro de una erupción volcánica que cambió el curso de la civilización e inspiró leyendas que perduran hasta nuestros días.
Antes del cataclismo: la joya minoica
Antes de que el volcán estallara, la isla —conocida entonces como Thera— era un próspero enclave de la civilización minoica, que florecía también en la vecina isla de Creta. En Akrotiri, una ciudad sorprendentemente avanzada para su época, los arqueólogos han descubierto calles adoquinadas, edificios de varios pisos, sistemas de saneamiento y frescos de vivos colores que aún hoy deslumbran por su belleza.
Akrotiri: la Pompeya prehistórica
Situada al suroeste de Santorini, Akrotiri fue una ciudad minoica de gran sofisticación. Hacia el siglo XVII a.C., era un centro comercial vibrante, bien conectado con otras culturas del Mediterráneo oriental. Sus casas de dos y tres plantas, sus almacenes llenos de ánforas y su avanzado sistema de alcantarillado revelan una sociedad urbana, organizada y refinada.


