martes, 14 de abril de 2026

Era medianoche en Bhopal



"Nadie ayudaba a levantarse a los que tropezaban y caían al suelo, eran pisoteados por los demás, hasta las vacas corrían para salvar su vida matando a pisotones a todos los que habían caído" (Champa Devi Shukla dirigente del movimiento a favor de las víctimas de Bhopal)


LA UNION CARBIDE

En 1934 la Unión Carbide Corporation (UCC) se convertía en el primer inversor americano en India, esperaba conseguir grandes beneficios en un nuevo país emergente lleno de oportunidades y un mercado completamente "nuevo" y fácil de manipular.  Durante décadas esta empresa fue construyendo diferentes plantas e invirtiendo por todo el territorio hasta que en 1970 inaugura la planta de Bhopal dando empleo a más de 9000 personas, lo que por entonces fue recogido como un auténtico regalo para los habitantes de aquella zona que con 750.000 habitantes empezaba a convertirse ya en la prospera capital industrial de la India. Para 1984 (año en el que sucedió el desastre) la UCC tenía ya un volumen de negocio que superaba los nueve millones de dolares anuales y se posicionaba como una de las mayores empresas químicas del mundo, pero aquella fábrica de Bhopal no resultó ser tan rentable como los directivos de la UCC esperaban y eso, como vamos a ver, fue decisivo en los acontecimientos que tendrían lugar en el desarrollo del desastre...


MEDIANOCHE EN BHOPAL

En la madrugada del 2 al 3 de diciembre de 1984 se produjo en Bhopal (India) una de las mayores catástrofes químicas de la historia. Uno de los tanques de almacenamiento de la fábrica de pesticidas de la americana "Unión Carbide Corporation" que allí se ubicaba,  explotó lanzando a la atmósfera una cantidad de cuarenta y dos toneladas del gas isocianato de metilo (MIC). En apenas quince minutos, una silenciosa y mortal nube tóxica avanzó hacia la ciudad donde habitaban la mayoría de trabajadores de la planta, más de 3800 personas fallecieron al instante y cientos de miles resultaron heridas, más de 25.000 cadáveres poblaban las calles de Bhopal en la mañana del 3 de diciembre. La práctica totalidad de las casi 500000 personas que estuvieron entonces expuestas al mortal gas sufren hoy enfermedades crónicas relacionadas con aquel suceso, la ceguera e innumerables tipos de cancer son comunes allí, en uno de cada cuatro embarazos el bebe nace muerto y más de treinta años después de todo aquello, una media de tres personas a la semana mueren en la zona como consecuencia directa de los gases tóxicos que inhalaron y que siguen todavía contaminando toda aquella zona a través del agua y las tierras circundantes. A pesar de que la empresa fue condenada a pagar más de 690 millones de dolares a las víctimas sólo una parte muy pequeña de aquellas indemnizaciones han llegado hasta ellas y apenas unos pocos de los responsables de todo aquello fueron condenados por lo sucedido.

Al día siguiente de la tragedia, Warren Anderson el por entonces presidente de la UCC, viajó con un equipo de rescate desde Connecticut al lugar de la explosión, pero el gobierno indio dictó entonces una orden de arresto domiciliario contra Warren, tras apenas unas horas bajo arresto, se le "aconsejó" que abandonase de inmediato el país... a pesar de que años después se emitió incluso una orden de búsqueda y captura contra él, jamás regresó a la India y terminó sus días en una tranquila residencia de ancianos de Florida falleciendo en 2014 a los 93 años de edad sin reconocer en ningún momento su responsabilidad (ni la de su empresa) en aquellos trágicos acontecimientos, atribuyendo lo sucedido a un "presunto" sabotaje hasta el día de su muerte, argumento que quedó completamente desmontado y sin fundamento a lo largo de las investigaciones que se llevaron a cabo tras el desastre.



CRÓNICA DE UN DESASTRE ANUNCIADO

Entre los años 1981 a 1984, aquella fábrica de pesticidas había sufrido al menos seis accidentes (alguno incluso con víctimas) que fueron silenciados convenientemente por la UCC, el negocio de los pesticidas llevaba algunos años de capa caída y en cuanto comenzaron a tener perdidas en sus beneficios los directivos de la central decidieron "recortar" el algo que para ellos no era necesario... la seguridad. En apenas tres años, la inversión en medidas de seguridad e higiene, así como en medidas de prevención de accidentes había sido de casi 1,25 millones de dolares inferior, habían despedido al responsable de seguridad y las personas que trabajaban en la fábrica y que se ocupaban de aquellos aspectos apenas si tenían la formación necesaria. 

A lo largo del juicio que tuvo lugar, así como durante las investigaciones realizadas por las distintas agencias independientes que estudiaron el caso, se demostró que en aquel suceso no tuvo nada que ver ningún sabotaje, como argumentaban los directivos de la UCC, sino que la dejadez y la negligencia de aquellos directivos habían provocado que ninguna de las medidas de seguridad existentes en la fábrica para evitar un desastre como el sucedido funcionaran el día en que aconteció aquella desgracia. El depurador de gas del respiradero (la primera medida de control existente para esas eventualidades) había dejado de funcionar hacía meses y nadie sabía como funcionaba tras el despido del responsable, por lo que lo dejaron sin actividad, la torre de depuración de gases (algo que hubiera evitado que el gas escapara por la chimenea de ventilación como lo hizo o al menos hubiera atenuado los efectos del gas) se encontraba semi-desmontada, faltando varios metros de tubería y por si todo esto fuera poco, las mangueras de agua a presión (que hubieran sido capaces de frenar el avance del gas al pulverizarlo) estaban sin presión y su alcance era mínimo.... 


Durante las investigaciones posteriores se determinó que la presión del tanque había aumentado a consecuencia de la entrada de agua en el deposito E610 algo que tampoco hubiera sucedido si una simple "brida ciega" hubiera estado colocada en el conducto tal y como exigían las normas de seguridad. 

LA CADENA MORTAL

En realidad la cadena de desafortunados acontecimientos que dio origen a la mortal explosión del depósito comenzó tres horas y media antes. Aproximadamente a las ocho y media de aquella tarde de diciembre algunos trabajadores se disponen a realizar las rutinarias tareas de limpieza de las tuberías llenándolas de agua tal y como marcaba el procedimiento habitual pero lo que no detectaron aquellos trabajadores es que en aquella ocasión el agua no había salido en su totalidad por los canales correctos, parte de ella había inundado el sistema y apenas una hora más tarde entraría directamente al depósito número E610 que contenía el isocianato de metilo (MIC) aquella "mezcla" provocó que la presión y la temperatura del depósito comenzaran a subir de manera alarmante....

A las 00:05 de la madrugada, algunos trabajadores reportan al control que se percibe un fuerte olor a gas en la zona de los depósitos de MIC, pero los encargados de la seguridad habituados a las constantes fugas (que se producían a diario) y visto que los medidores de presión no parecían indicar ninguna anomalía (después se sabría que también habían fallado) tras dar un rápido vistazo en los depósitos deciden continuar normalmente. 

Apenas media hora más tarde de aquello, se desencadena la tragedia. De repente todos los medidores de presión suben al máximo, saltan las alarmas, el caos se adueña de todo el personal de la fábrica, nadie sabe que hacer, el responsable del control se aproxima a toda velocidad a los depósitos de MIC y comprueba con horror como el hormigón armado que cubre la estructura bajo tierra de uno de ellos está resquebrajándose. De inmediato da la alerta y comienza las actuaciones de seguridad pero todo falla, el deposito estalla y el gas finalmente llega hasta una de las chimeneas de ventilación saliendo a la atmósfera y envenenando de inmediato todo el perímetro...   

Se evacúa a todo el personal pero para entonces ya es demasiado tarde, el viento desplaza con enorme velocidad la nube tóxica hacia la ciudad de Bhopal, la gente duerme pero pronto se darán cuenta de que algo terrible esta sucediendo. 

"Hacia las 12:30 me desperté y escuche que mi bebé tosía fuertemente. En la penumbra vi que el cuarto estaba lleno de un extraño humo blanquecino. Oí de repente los alaridos de mucha gente. Gritaban, "corre, corre" Entonces empecé a toser yo también y con cada bocanada de aire sentía como si respirase fuego y mis ojos ardían" (Ariza Sultán, trabajadora social en Bhopal después de la tragedia)"


Para la una de la madrugada, la ciudad de Bhopal es ya una ciudad inmersa en el horror. miles de personas corren sin control por las calles, decenas comienzan a caer en el suelo, se ahogan en su propia sangre, miles vomitan de manera violenta, otros desorientados son atropellados por animales o coches, la gente moría simplemente de la manera más horrible que se pueda imaginar entre convulsiones y gritos de dolor. Las personas perdían el control sobre sus cuerpos, la orina y los excrementos caían por sus piernas, las mujeres embarazadas veían con horror como sus hijos no natos se desprendían al correr y como sus úteros se abrían espontáneamente provocando terribles hemorragias. Nadie sabía que estaba pasando, a que se estaban enfrentando, el hospital de la ciudad se colapsa en unos minutos. Y de nuevo la Unión Carbide trata de "escurrir" el bulto facilitando una mala información a las autoridades sanitarias. Indican que el gas expulsado es amoniaco y que con baños de agua y poco más puede resolverse la situación, pero aquello obviamente era mucho más virulento que el amoniaco, ante la insistencia de las autoridades sanitarias cambian de versión poco después reconociendo que el gas es en realidad "fosfeno", mucho más peligroso sin duda que el amoniaco pero no tan agresivo como lo que estaban viviendo aquellas personas, finalmente comprendiendo que la situación se les había escapado por completo de las manos y que en esta ocasión no podrían ocultar lo sucedido, el consejo de dirección de la UCC reconoce que el gas expulsado ha sido en realidad Isocianato de metilo, uno de los gases más peligroso y letales de cuantos existen. Para entonces miles de cadáveres regaban ya las calles de la ciudad, sangre, vómitos, orines y heces dibujaban de forma macabra la cruel tragedia en las paredes y suelos de todo Bhopal, el gobierno de la india comenzaba a pedir explicaciones a la directiva de la fábrica y el señor Warren Anderson volaba camino de Bhopal para "salvar" su imagen y la de su empresa de cara a la galería. Pero todo aquello era ya insalvable. 

TRAS LA TRAGEDIA

Al día siguiente, Bhopal parecía una ciudad fantasma. El gobierno de la India nombra responsable de seguridad al doctor Thyagarajan por entonces, uno de los más reputados científicos del país. Cuando el doctor comienza a recopilar información sobre lo sucedido la noche anterior, comienza a descubrir una serie de incoherencias entre lo que le cuentan los responsables de la UCC y los trabajadores de la planta que presenciaron el desastre, las versiones de unos y otros se contradicen en cada punto. A pesar de que los directivos de la empresa le cuentan al doctor Thyagarajan que el Isocianato de metilo se conserva cuidadosamente en un depósito bajo tierra, los trabajadores de la planta descubren al doctor que el gas se encontraba al 75% de su capacidad en el depósito que había estallado (el E610) cuando la máxima capacidad permitida era de un 50%, pero no solo esto, los trabajadores le aseguran también que existen otros dos depósitos más (E611 y E612) igualmente sobresaturados del mortal gas, obviamente la Unión Carbide le había omitido esa información. De inmediato saltan todas las alarmas, al menos uno de los depósitos debería estar vacío para contener una posible fuga de alguno de los otros dos y desde luego un 75% de llenado en todos ellos era una verdadera abominación, el desastre podía volver a producirse en cualquier momento. Thyagarajan debía tomar medidas de forma urgente. Las alarmas saltan de nuevo.


Sólo había una manera posible de librarse de todo aquel gas antes de que sucediera otra desgracia, poner la fábrica en funcionamiento. Aquello aterrorizo a la población, los habitantes que todavía no habían abandonado la ciudad lo hicieron de inmediato ante la noticia de la reapertura de la fábrica tan solo 13 días después del terrible suceso. Todo el mundo escapaba de la ciudad como podía, trenes abarrotados, carreteras colapsadas, los enfermos quedaron abandonados a su suerte en los hospitales de la ciudad. Había verdadero pánico y horror ante esa situación. Pero Thyagarajan estaba convencido, sino lo hacía aquella mole de hormigón y acero podía estallar de nuevo en cualquier instante. Denominaron aquella operación con la palabra "fe", pues era evidente que en aquellos instantes no contaban ya con nada más... Tras siete días de afanoso trabajo bajo una terrible presión mediática, el doctor Thyagarajan anunció el fin de los trabajos de limpieza del gas. Poco después los habitantes de Bhopal comenzaron a retornar a sus hogares, el odio y la indignación habían calado en toda la población de la India. La Unión Carbide abandonó inmediatamente sus operaciones allí, la fábrica quedó abandonada proyectando la siniestra sombra de sus torres y chimeneas sobre la ciudad de Bhopal. Habían controlado el desastre, pero el verdadero infierno acababa de empezar para los habitantes de aquella zona, a día de hoy como ya hemos comentado, la ciudad sigue profundamente contaminada, las aguas subterráneas y la tierra emiten datos preocupantes de tóxicos mortales incompatibles para la vida humana pero aun así, debido a la pobreza extrema y la falta de recursos, la gente continua habitando ese temible lugar. 


LOS FANTASMAS DE BHOPAL

Al igual que sucede en muchísimos otros lugares marcados por la tragedia, son muchos los testigos que aseguran que las antiguas instalaciones de la Unión Carbide en Bhopal están malditas. Innumerables testigos aseguran haber presenciado como extrañas sombras vagan por las instalaciones cada noche, gritos espeluznantes, risas siniestras y ruidos como si la fábrica volviera a estar en funcionamiento, son también frecuentemente reportados por los testigos de la zona. Quién sabe si en este lugar, ese "eco del pasado" ha quedado allí impregnado, resistiéndose al olvido, queriendo dar testimonio de los terribles acontecimientos que allí tuvieron lugar... 




FUENTES CONSULTADAS

Era medianoche en Bhopal, Ed. Planeta (Dominique Lapierre y Javier Moro)

Grandes catástrofes de la historia, Ed.Parragon (Autores varios)








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