miércoles, 17 de junio de 2009

El siniestro casino de l´arrabassada.



Todos aquellos que nos venís siguiendo desde nuestros comienzos recordareis probablemente el interés que para el Grupo Alpha tiene este lugar de misterio. Recientemente, nuestro buen amigo y compañero Jordi Bosch, se desplazó a la zona para realizar un extraordinario trabajo de campo, visitando nuevamente en persona (él ya lo conoce por anteriores ocasiones) lo que para nosotros hasta entonces había sido solamente un “Expediente Alpha”. Pero como siempre comencemos por situar el mismo con un poco de historia:



En 1899 se inauguraba, en una de las laderas de la montaña del Tibidabo, concretamente en la carretera que lleva a Sant Cugat, el Gran Hotel Restaurante de “ L´Arabassada”, obra del arquitecto francés Lechavalier Chevignard, que pronto se convertiría en uno de los centros de diversión de la Barcelona más glamorosa. Diez años más tarde, el proyecto se ampliaría con la construcción por el arquitecto catalán Andréu Audet i Puig del Casino de L´Arabassada, que fue inaugurado el 15 de julio de 1911 con un banquete para más de 300 invitados.
El Gran Casino se dividió en dos alas, una que se dedicó a hotel/restaurante y la otra que se destinó a Casino. El hospedaje en el hotel costaba 9 pesetas sin desayuno contando con 14 habitaciones que se distribuían entre los pisos primero y principal, el comedor era capaz de albergar hasta a 800 comensales y por encima de todo destacaba “el belvedere” o mirador , terraza semicircular que se situaba a 300 metros sobre el nivel del mar con espléndidas vistas. Por su parte los edificios del casino se distribuían a lo largo de la carretera, accediéndose al mismo a través de una gran reja sobre la que rezaba “L´RABASSADA CASINO ATRACCIONES” con dos taquillas a sus lados, costando la entrada 0,50 pesetas de las de aquella época, precio con el que se podía disfrutar de una atracción. Contaba con un bar, un restaurante para uso exclusivo de socios extranjeros, music-hall y teatro con capacidad para 200 personas.
Desde la fachada posterior del casino arrancaban dos escalinatas que conducían, rodeadas por plantas traídas de todas partes del planeta, al espectacular parque de atracciones situadas todas ellas al aire libre. La más conocida fue sin duda la gran montaña rusa (llamada por la publicidad Scenic Railway) , con dos kilómetros de longitud, desniveles de más de 25 metros y varios túneles soterrados de entre los que destacaba uno 57 metros de largo, junto a ella se encontraban la “ maison hantee” o casa encantada , el “ Palais du rire” o palacio de la risa , con multitud de espejos cóncavos y convexos, el “Féu de boules” o juego de bolos y carruseles y salones de tiro con escopetas de aire y arcos. Especialmente popular lo fue también el “water chute”, barcas que se lanzaban por un desnivel de unos 70 metros de longitud y con una pendiente del 20% para ir a parar finalmente a un lago artificial.
El lujo se respiraba en todos los detalles del complejo, así automóviles puestos a disposición de los clientes salían del centro de la ciudad con destino al casino de manera continuada desde las 9:30 de la mañana hasta las 22:00 horas, existiendo una línea especial de tranvía que salía de la esquina de la Avenida de la República Argentina con la calle Craywinckel. En el número 239 de esta última se construyó el “Salón Craywinckel”, una especie de sala de espera con teléfono, quiosco, anuncios, juegos de ajedrez, música, estanco y un buzón.
En este ambiente de “excesos” pronto apareció una leyenda negra, la de la existencia de una discreta “habitación de los suicidios” en la cual los jugadores menos afortunados, después de haber arruinado su patrimonio, ponían fin a su vida.
En 1912, el gobernador civil de Barcelona prohibió el juego. Con ello las grandes fortunas extranjeras dejaron de acudir motivando que la sociedad quebrara tan solo un año más tarde. En 1919 se trató de reactivar el negocio buscando un público más familiar, potenciando las atracciones y tratando de conseguir la vuelta de extranjeros, pero al prohibir el General Primo de Rivera el juego en 1928 se condena definitivamente a L´Arabassada, cerrando definitivamente en 1934 .Durante la Guerra Civil, cuando el edificio estaba ya considerablemente deteriorado, se utilizó primero para huir de los bombardeos y al parecer también como cuartel de carabineros.


Pero las instalaciones del Casino estaban ya tan deterioradas que en el año 1940 fueron derribadas iniciándose el expolio del mismo utilizándose sus puertas, ventanas y demás elementos para equipar las casas de verano de los alrededores.
Hoy por hoy “L´Arabassada” es un lugar controvertido. Solo quedan de pie restos de paredes, columnas, algunas habitaciones medio derruidas, dos túneles de la montaña rusa tapados por la espesa vegetación del bosque de Collserola, y sobre todo fosas y agujeros ocultos. El acceso por la carretera es delicado ya que en muchas ocasiones locos del volante acuden a hacer competiciones en los 7,8 kilómetros de subida, con curvas conocidas como “la paella” y la de “la font tenebrosa” siendo muy frecuentes los accidentes mortales. De hecho una de las leyendas urbanas habla de carreras cronometradas nocturnas que tienen ya una larga tradición (se habla de que comenzaron enfrentándose ford scort contra r-5 turbos), e incluso de la presencia de “apariciones fantasmales” a lo largo de la misma. También hemos podido conocer que al parecer en L´Arabassada se fusiló a 30 personas bajo la acusación de “reaccionarios ricos, de derechas y cristianos”, si bien lo cierto es que la única ejecución que tenemos documentada efectivamente es la de la Madre Teresa Prat Prat, de la congregación de la Teresianas, que fue "ajusticiada" bajo la acusación de “monja” el 23 de julio de 1936.
Pues bien, recientemente nuestro amigo Jordi Bosch, conocedor del gran interés que este “lugar de misterio” nos despierta, decidió efectuar una revisión al mismo. Jordi nos confirma que el acceso al casino es cada vez más dificultoso, ya que la maleza se ha adueñado de todo el lugar, haciendo prácticamente imposible localizar los numerosos agujeros y fosos del lugar, con el riesgo de caída de altura, además de imposibilitar el acceso de muchas de las zonas por lo intrincado de la misma. Con todo, consiguió localizar uno de los dos túneles que actualmente quedan de la “Scenic Railway”. Al parecer existe un tercero que fue tapiado con una plancha de hierro y al cual en esta ocasión no ha podido acceder por no localizarlo. Ese túnel es a su juicio el más interesante ya que desde el mismo y a través de un agujero de la pared se accede aun pequeño lago ¿Quizá el que correspondía a la “water chute”?, pero tal y como señalamos, en esta ocasión su localización no fue posible. No obstante lo señalado Jordi obtuvo una serie de registros parafónicos realmente interesantes y muy compatibles con la historia del lugar, por el método de suspender con una cuerda la grabadora para así poder introducirla en los distintos pozos de la zona.
Realmente nos resultan impactantes las que recogen el registro “-exclamación- Vete putona-tu también” “donde vas- te amo otra vez”, la que señala “Luís ven-esta viva” aquella en la que se escuchan ruidos de una puerta y luego “vete”, y por encima de todas aquella en la que se escucha “ella – tu padre”.
Para los que nos venís siguiendo, posiblemente recordareis la instantánea que obtuvo nuestro amigo Fran Recio en otra visita anterior, al final de uno de los túneles de la montaña rusa, y que vinimos a bautizar como “la niña de los bucles negros y el suicida”. Para los que no lo hayáis hecho, aquí os dejamos la misma. Os recordamos como comentábamos que en ella se observaban con total nitidez dos rostros de naturaleza espectral. El primero de ellos, correspondiente a ”la niña” transmite una sensación de desazón innegable, casi de agresividad y parece corresponderse con la figura de una menor peinada con bucles al estilo de las primeras décadas del siglo XX. Y el segundo rostro, no menos inquietante se corresponde con el de un hombre en el que en la parte izquierda de su frente parece materializarse el impacto de una bala ¿Suicidio quizás? , en un rostro adornado por unos enormes mostachos, tan al uso igualmente en aquella época. ¿Un padre y su hija? ¿Suicidio y asesinato? ¿La siniestra habitación fue algo más que una leyenda? A tenor de la psicofonía obtenida por Jordi “Ella- tu padre”, y de la instantánea comentada, cuando menos da que pensar. Esperamos que hayáis disfrutado del reportaje y seguiremos investigando.







Esta impresionante fotografía nos la envía nuestro amigo Francisco Recio, desde Barcelona, y ha sido analizada por Modesto Mendiola. Gracias a los dos de parte de todos los miembros de Grupo Alpha. Magnífico documento Francisco, nos hubiera encantado acompañarte a tu periplo por el Casino.



La claridad de los rostros que se aprecian es extraordinaria. En ella se observan con total nitidez dos rostros de naturaleza espectral. El primero de ellos, "la niña" transmite una sensación de desazón innegable, casi de agresividad y lo más impresionante de todo, parece responder a la figura de una menor, peinada con bucles al estilo de las primeras décadas del siglo XX, lo cual es perfectamente compatible con la historia del lugar en donde se obtuvo la instantánea. Y el segundo no tiene desperdicio tampoco, observad como en la parte izquierda de su frente, parece materializarse el impacto de una bala, y como parecen adivinarse unos enormes mostachos, tan al uso igualmente en aquella época. La fotografía se vuelve más inquietante e intrigante aún, si rebuscamos en la historia del Casino de L´Rabassada, que nos sugiere verdades que pudieron pasar. Esta instantánea nos lleva de golpe a los "felices años 20", leed también nuestros "Expedientes Alpha" y preparaos para sorprenderos y descubrir los secretos de este misterioso enclave ...


















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Reportaje de: Jordi Bosch
Articulo: Alpha 1 (Nacho)
Maquetación: Alpha 2 (Dani)

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