En nuestro periplo por el Condado de Treviño de camino hacia Otxate, (lugar de nuestra próxima investigación) no pudimos resistir la tentación de visitar una de las más emblemáticas joyas de arte románico que se pueden encontrar en esta comarca. Se trata de la Ermita de la Purísima Concepción, cuya construcción, diseño y datación son todo un enigma para los estudiosos del tema, aunque la gran mayoría de las teorías señalan su origen en los albores del siglo XII, veremos que son muchas las variables a ese respecto. Pero pasemos a conocer un poco más de la historia y las leyendas que corren acerca de este hermoso santuario, conozcamos juntos este misterioso enclave:
Introducción:
Ubicado aproximadamente a 18 kilómetros de Vitoria Gastéiz, nos encontramos con el pueblo de San Vicentejo, aunque a sido reconocido por diferentes topónimos a lo largo de su historia, (San Vicente, San Vicente de Olleros) finalmente y debido a la cercanía con San Vicente de la Sonrierra, esta pequeña villa pasó a denominarse, dada su demografía, con el diminutivo que hoy todos conocemos. Apenas cuatro habitantes pasean por las calles de esta hermosa población rodeada de naturaleza y paisajes sublimes y sin embargo, si nos encaminamos hacia el exterior de la misma podremos encontrarnos con una verdadera obra de arte, la Ermita de La Purísima Concepción (aunque antiguamente se la conocía por la de San Vicente) todo un ejemplo de arquitectura románica que nos sorprenderá desde un principio por cada una de sus enigmáticas características arquitectónicas y a la que desde muy antiguo, numerosas historias han querido relacionar con la hermética orden del temple aunque no exista, a día de hoy, ninguna prueba documental que atestigüe dicha relación. Sin embargo como veremos, si que muchas de sus peculiaridades nos hacen, al menos, sospechar acerca de que ese vínculo pudiera haber existido en realidad...
Una serie de Enigmas:
Como comentábamos al comienzo de este artículo, la Ermita de la Purísima Concepción está rodeada de curiosidades a cual más interesante, para empezar, la fecha de su propia construcción es todo un tema para el debate. Al llegar allí, junto a la portada, lo primero que el visitante observa es la siguiente inscripción:
+INE DNINRIIhVX EDIFICATVM EST hoC TEMPLVMIN ONORE SCI VINCENCII ERA MILLESI MA C ¿C?...
Que traducido a nuestra lengua significaría algo así como: En nombre de Nuestro Señor Jesucristo, fue edificado este templo en honor de San Vicente en la era 1200.En base a esta mención, la mayoría de los expertos datan esta obra a finales del siglo XII (1162 - era milésima-) sin embargo, también existen otras "voces" de enorme prestigio discordantes en esa apreciación. El ilustre Don Federico Baraibar (Vitoria, 1851 - 1918) por ejemplo, interpreta en su obra "Rincones Artísticos" el epígrafe de esta portada como "ERA MILESIMA CLXXXX" (1190) él, veía después de la primera centésima (C) otras cinco cifras, por lo que atrasaría en varios años la fecha inicial. Para Baraibar después de la segunda centésima (L) no se aprecia nada. Otros autores dudan entre las fechas de 1162 y la de 1261, (en pleno siglo XIII) planteando incluso la posibilidad de que en la "portada" original hubiese una tercera centésima ahora ya desaparecida. Nos podemos encontrar con otros sabios que datan la Ermita en épocas muy anteriores, F. Iñiguez Almech en su tratado sobre "Tallas románicas del S XII" mantiene la fecha de 1102 como la más probable y rechaza de plano las fechas antes citadas. No obstante como veremos, la fecha de su "creación" no es ni con mucho el mayor de los enigmas que mantiene esta esplendida construcción.
La primera sensación que uno tiene al contemplar esta ermita, es la de que está sin terminar y es que en realidad la construcción la realizaron "dos equipos" bien diferenciados, Su replanteo y cabecera fueron erigidos por un "primer" grupo de una manera mucho más "virtuosa" en piedra caliza de tonos claros y dotaron a la construcción de un aire solemne y artístico realmente increíble, de hecho, son muchos los expertos que ven en diferentes zonas de la ermita (sobre todo en algunos de sus capiteles y en el ábside de arcos trilobulados) analogías importantes con otros templos de gran importancia como Santiago de Compostela o la catedral de Zamora, esto nos induce a pensar que alguno de los trabajadores de aquí, pudieron años después, participar también en las obras de la catedral compostelana. Sin embargo, el segundo grupo de hombres que trabajó allí lo hizo de una manera mucho más austera y sencilla en los detalles, se desconocen cuales fueron los motivos (económicos, diseño) pero no hay más que contemplar la portada principal y compararla con la cabecera para darse cuenta de ello, no obstante el santuario no deja por eso de sorprendernos a cada vistazo.Sin ir más lejos y aunque tal y como hemos mencionado son muchos los elementos que hacen pensar en que la ermita pudo tener un pasado templario, citaremos solo dos de sus características más enigmáticas aunque eso si, os invitamos a todos aquellos que visitéis este lugar a que tratéis de descubrir cada uno de sus detalles.
En las campañas de turismo organizadas por el Ayuntamiento del Condado de Treviño el edificio cuenta con apertura publica. Para más información acerca de horarios consulte www.turismocondadodetreviño.es.
El "óculo" que se observa en la imagen superior forma parte de estos elementos "enigmáticos" que os queremos comentar. En la Ermita podréis ver dos "óculos", el primero de ellos en una de las paredes laterales del santuario, de un tamaño mayor y formado por tres modillones cilíndricos que representarían, si atendemos a lo hermético de su significado, al "huevo cósmico" , el principio de la creación...
Como podéis ver aquí las similitudes son ciertamente interesantes
No obstante, fue el otro "óculo", el de menor tamaño y que se encuentra sobre el tejado del ábside, el que más reclamó de nuestra atención, no solamente por la significación antes reseñada, sino porque su ubicación y su orientación, lo sitúan directamente observando con ese "ojo infinito" a un punto que se convertiría más adelante en una de las claves de nuestra investigación por Otxate....las ruinas de la Ermita de Burgondo ¿casualidad?
Y por fin admiramos la "pieza" más significativa sin duda de toda esta ermita, la que mayor carga simbólica contiene... "la pareja hermética", la misma que se puede contemplar en otro de los más emblemáticos enclaves de nuestra geografía, San Bartolomé del Río Lobos. En palabras del gran divulgador Ángel Almazán, este símbolo “es la expresión iconográfica de La Iniciación de A-Mor que se encuentra en la vía húmeda de la alquimia, en la vía izquierda del Tantra, en el cantar esotérico de algunos trovadores…”
En cualquier caso parece claro pues que la Ermita de la Purísima Concepción guarda innumerables misterios acerca de su origen y su construcción, nosotros no somos mucho de creer en las casualidades pero como siempre decimos... que cada cual saque sus propias conclusiones. En nuestro recorrido por esta misteriosa Ermita pudimos también realizar una breve pero fructífera sesión parafónica, sobre todo a tenor de las respuestas que parecen ofrecernos desde "el otro lado", situamos la grabadora muy cerca de la puerta principal y como si adivinaran nuestros deseos una voz nos dice...
Vistos los resultados de la jornada anterior, y ya de regreso de Otxate, decidimos situar de nuevo las grabadoras exactamente en el mismo punto aunque esta vez con la clara intención de obtener alguna "respuesta" y desde luego que el fenómeno parafónico no nos defraudó en absoluto:
En fin amigos, esperamos que hayáis disfrutado de este artículo tanto como nosotros lo hicimos en nuestra visita a San Vicentejo y su Ermita de la Purísima Concepción, es un lugar mágico, distinto y que os recomendamos visitar de todo corazón. Gracias a todos como siempre por permitirnos compartir con vosotros todo esto que tanto nos apasiona.






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